Información Oftalmológica

Lasik Miopía

LASIK (Laser assisted in-situ keratomileusis) es un procedimiento quirúrgico que se realiza para corregir defectos de refracción.
Esta cirugía se puede utilizar en pacientes con miopía, hipermetropía y/o astigmatismo, disminuyendo en estos la necesidad de usar anteojos o lentes de contacto permanentemente.

Muchísima gente en todo el mundo se ha beneficiado gracias a este procedimiento. Para ser candidato a este tipo de cirugía hay que ser mayor de 21 años, entre otras cosas.

En el procedimiento de LASIK, el cirujano talla una delgada lamina (flap) en la superficie de la cornea con un elemento llamado microquerátomo. Luego en las capa mas profunda de la cornea (estroma corneal) se aplica el Laser Excimer.
De esta manera se modifican los radios de curvatura corneal y se logra el efecto refractivo, el cual es personalizado para cada paciente. Luego de aplicado el Laser, el
flap corneal es reposicionada en su lugar original, recuperando de esta manera la integridad de la superficie corneal.

La cicatrización es rapidísima, logrando una buena recuperación visual dentro de los 2 o 3 días, aunque la mejor agudeza visual final puede no ser obtenida hasta las 2 o 3
semanas.

En ningún momento del procedimiento se utilizan agujas para anestesia ni suturas.
Gotas de antibióticos y antinflamatorios postoperatorias son usadas por una semana a 10 días luego de la cirugía de LASIK.


Resultados Visuales con Lasik

LASIK casi siempre resulta en una mejoría de la visión sin corrección. Sin embargo no siempre se logra obtener una visión perfecta en el primer procedimiento y algunas veces puede ser necesario realizar una segunda aplicación de Laser. La gran mayoría de los pacientes puede esperar ver bien como para conducir un automóvil sin lentes. Sin embargo ciertos pacientes con grandes defectos de refracción (por arriba de 8.0 Dioptrías de miopía y 3 a 4 D de astigmatismo) deberían reducir las expectativas acerca del procedimiento.


Riesgos del Procedimiento

LASIK es un procedimiento electivo que, como todo procedimiento, tiene potenciales riesgos y beneficios. En general, las indicaciones para cirugía deben incluir un nivel apropiado de miopía, hipermetropía y/o astigmatismo, tanto como un paciente con motivación y expectativas realistas.
El mejor candidato para LASIK es un individuo que desea ser menos dependiente de los anteojos o lentes de contacto, que esta dispuesto a aceptar los riesgos del procedimiento y entiende que una reaplicación de láser puede llegar a ser necesaria.

Los potenciales riesgos postoperatorios incluyen deslumbramiento, halos o resplandor alrededor de las luces en la noche; tanto como infección en la cornea con perdida de agudeza visual mejor corregida. Afortunadamente, los riesgos graves que amenazan la visión, como las infecciones corneales, son muy poco frecuentes.